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«Ha llegado la hora de mostrar empatía con los que se movilizan en la calle en todo el mundo»
Howard Gardner, durante la rueda de prensa que ofreció ayer en Oviedo. / Miki López

«Ha llegado la hora de mostrar empatía con los que se movilizan en la calle en todo el mundo»

El psicólogo Howard Gardner, premio «Príncipe» de Ciencias Sociales, hace en Asturias una llamada a «perder el miedo al miedo» - El profesor de Harvard, crítico con la política norteamericana: «Si se tienen guerras y billonarios, quizá no haya dinero para educación»

Miércoles 19 de Octubre de 2011
Oviedo, Eduardo GARCÍA

«Estados Unidos se ha gastado en los últimos años entre dos y tres trillones de dólares en varias guerras. En mi país un 1% de la población tiene el mismo dinero que el 40% de la población más pobre. Las cuentas son claras: si se quiere tener mucho billonario y meterse en muchas guerras, igual no hay dinero suficiente para educación».

Irónico con tendencia a cierto fatalismo, Howard Gardner (Pensilvania, USA, 1943), es el premio «Príncipe de Asturias» de Ciencias Sociales. Ayer en Oviedo habló con los periodistas sobre educación, política, economía, pero también sobre la esencia de la verdad, el secreto de la belleza y el reto de la bondad, los tres elementos troncales sobre los que pivota su último libro. No vino a Asturias a realizar afirmaciones cómodas, más allá del inevitable «es un gran honor recibir tan importante premio».

El padre de la teoría de las inteligencias múltiples recordó a los medios de comunicación que «tengo una vida anterior y, por supuesto, otra posterior a esa teoría», pero inevitablemente le preguntaron por ella a las primeras de cambio: «A lo largo de la Historia la educación ha sido siempre un mecanismo de selección. De líderes, por ejemplo. Pero hoy ya no podemos depender sólo de la educación para seleccionar líderes. En clases con muchos alumnos es difícil individualizar, prestar atención a cómo aprende cada uno, pero estamos en la era digital y por primera vez en esta Historia nuestra, la mitad del mundo desde cualquier lugar y con cualquier edad puede acceder a contenidos».

Gardner conocía el premio «Príncipe de Asturias» «porque tengo un amigo que lo ganó». Es el portugués Antonio Damasio, galardonado con el de Investigación Científica y Técnica de 2005, profesor de Neurociencias en la Universidad de California.

Hubo referencia a la ola de protestas en el mundo germinadas desde España a través del movimiento del 15-M. «Ha llegado la hora de mostrar empatía con los que se están movilizando. La hora de superar el miedo y poner coto a la avaricia». En medio de la crisis este profesor de Harvard ve brotes verdes no tanto en los números como en las mentalidades: «En Wall Street los líderes financieros dicen ahora que quizá las movilizaciones en la calle son comprensibles».

Hacen falta voces que se dejen sentir y que conciten voluntades. Gardner tiene en los libros de texto de su país un ejemplo del que echar mano: Franklin D. Roosvelt. «Llegó a la presidencia en un momento de profunda crisis, y dijo aquello de que lo único que debemos temer es al miedo». Y una referencia a la situación en Europa: «Hay que tener menos egoísmo y no permitir que los países más pobres de la UE se pierdan, como es el caso de Grecia, porque si lo hacen esa situación no es buena para el mundo».

«Hay países con demasiada memoria histórica y otros con un déficit de ella»

Gardner reivindicó la memoria histórica, pero dentro de un orden: «Hay países, como es el caso de los Balcanes, con demasiada memoria histórica, y otros como mi país, los Estados Unidos, con un déficit de ella. Es bueno no sentirse lisiado por la propia Historia, pero también es bueno que todo ciudadano serio tenga claro su pasado colectivo». Aprender de la Historia «para mejorar la siguiente vez», tener claros los errores «que han cometido nuestros padres, sin olvidar que nosotros también los cometemos».

El nuevo premio «Príncipe de Asturias» de Ciencias Sociales se sorprendió de que su último libro, «Inteligencias múltiples: la teoría en la práctica», ya esté en el mercado español. En él habla de verdad, de belleza y de bondad. «Hace siete siglos los tres conceptos se sintetizaban en una catedral. Hoy los tiempos han cambiado».

Y reflexiona sobre la verdad: «Las probabilidades de descubrir la verdad son hoy mayores que nunca. Nada es secreto, pero hay que trabajar para encontrarla».

El ejemplo de España

Y reflexiona sobre la belleza: «Lo maravilloso es que cada uno de nosotros podamos disponer de nuestra propia estética sin hacer daño a nadie».

Y reflexiona sobre la bondad, como ciudadanos del mundo: «El reto está en sobrevivir rodeados de un montón de personas que apenas conocemos, que no son nuestros vecinos. Y en este sentido la historia del siglo XX no ha sido muy prometedora». Puso el ejemplo de España, con una Guerra Civil a cuestas y un «período de fascismo», felizmente superado. «Me conmueve comprobar cómo España ha sabido acoger a sus instituciones democráticas en los últimos treinta y cinco años».

Sobre los resultados prácticos de su teoría de las inteligencias múltiples, afirma: «Una mañana me llamó un periodista de la BBC para decirme que en las escuelas británicas donde se funcionaba con mis teorías las notas de los alumnos habían mejorado, y que le gustaría saber mi opinión. Bueno, dije. Me parece muy bien, pero que conste que si un día bajan no estoy dispuesto a cargar con las culpas».

Lo numérico es secundario «porque no quiero vivir en una sociedad donde el único objetivo sea subir puntuación. No es ese el escenario que me gustaría para las vidas de nuestros hijos».